miércoles, 3 de junio de 2009

¿Los audiófilos somos de fiar?


Yo creo que sí, y voy a tratar de convenceros de que así es. Pero, ¿qué demonios es un audiófilo?

Podría decirse que audiófilo es todo aquel obsesionado con la tecnología en relación a la escucha de música, que se estruja el cerebro y el bolsillo buscando la mejor calidad posible en los reproductores de sonido, así como tratando de conseguir la ubicación perfecta en la sala de escuchas para su disfrute óptimo. Esto lleva a veces a hacer de un salón o habitación un antro de uso casi exclusivo para uso del melómano en cuestión, con las consecuencias lógicas: juramentos en arameo si suena el teléfono durante la sesión de escucha, insultos a familiares y/o amigos que cometen la insensatez de adentrarse en el lugar y, lo que es peor, llegar a dirigir la palabra al oyente y repetir si éste no reacciona, faltas constantes de puntualidad en citas y/o trabajo por ser incapaz de interrumpir la escucha de una canción o disco concretos, etc.

Vale, no es muy convincente, pero qué coño, primero la música y luego el resto del mundo, ¿no? Si no entiendes esto, no sé qué haces entrando aquí.

Chorradas aparte, el párrafo anterior sirve como introducción improvisada al tema del que me gustaría hablar hoy, algo muy extendido en el cine, pero no tanto en la música: el sonido surround o envolvente, generalmente en formato 5.1.




Hace algo más de un año que decidí invertir parte de mis ahorros en la compra de uno de estos sistemas de sonido 5.1, pues en mi colección de discos se iban acumulando unos pocos trabajos que, en su edición limitada, incluían un DVD con dicha mezcla. La pregunta es sencilla: ¿merece la pena gastarse unos cientos de euros en esto?

En mi opinión depende básicamente de tres factores: la forma de entender la música, las condiciones de escucha, y el espacio disponible. Si sois de los que os gustan las producciones cuidadas y, como mínimo, medianamente sofisticadas, tenéis tiempo y ganas de sentaros de vez en cuando a escuchar sin hacer ninguna otra cosa, como si viéseis una película, y disponéis de una habitación o salón susceptible de instalar uno de estos equipos (básicamente en cuanto a la colocación de los altavoces de acuerdo con alguna de las imágenes anteriores), no os arrepentiréis. Hay determinados discos que duele escuchar en estéreo tras haberlos experimentado en surround, pues el sistema de dos altavoces impide apreciar gran parte de los matices.



Steven Wilson gafapasteando en su estudio

Es el caso, por ejemplo, de la música de Steven Wilson. No es mi intención ni mucho menos ponerme a hablar en esta ocasión de la obra de este geniecillo, pero es imposible dejarle de lado si queremos discutir sobre las bondades de las mezclas en 5.1, pues es quizá el gran gurú del tema en la actualidad, reconocido de forma unánime como uno de los mejores ingenieros de sonido al respecto.

Como él mismo afirma, su música está pensada y enfocada, desde el mismísimo proceso de composición, a explotar las posibilidades del sonido envolvente, y éste es el único modo de disfrutarla al 100%. Es imposible estar en desacuerdo con él una vez comprobado. Quienes le conozcáis sabréis perfectamente que su música es rica en diversos arreglos y efectos, y su manera de repartir los distintos elementos por los altavoces es magistral. Hacer buenas mezclas en 5.1 es muy difícil, pues hay que ser muy cauto a la hora de repartir la salida de los sonidos, y al mismo tiempo ser lo suficientemente atrevido como para sorprender al oyente y marcar la diferencia con el estéreo.


Insurgentes: el álbum mejor mezclado en surround que he escuchado

La oferta actual de trabajos discográficos publicados en 5.1 es cada día más amplia. Los principales factores a la hora de valorar su adquisición son el formato del mismo, en función de la compatibilidad con el reproductor, que puede variar entre DVD-Audio (DVD-A) y Super Audio CD (SACD), el género musical (cuanto más sofisticado y rico en arreglos, más ganará) y la calidad de la mezcla, algo que se puede adivinar conociendo el autor de la misma y leyendo reseñas. En este sentido es muy recomendable visitar el foro de la web Quadraphonic Quad, donde se analizan con gran rigor (en inglés) todo tipo de publicaciones en este formato, utilizando encuestas y demás para un rápido juicio de valor.

Dicho esto, paso a analizar muy brevemente los discos que poseo mezclados en 5.1:

Dream Theater - Systematic Chaos: aunque peca notablemente de la infame loudness war, es una excelente mezcla. Particularmente emotivo es escuchar el tema Repentance con todas las voces y susurros surgiendo de los altavoces traseros en la parte final del mismo. Hay que tener en cuenta que el ser humano reacciona con cierta incomodidad y suspense ante los sonidos procedentes de detrás, siendo esto muy efectivo para dar un toque cinematográfico y dramático a la música. También es un festín para los fans de Mike Portnoy y sus virguerías percusivas, que rodean al oyente cual si estuviese sentado en las propias rodillas del entrañable Miguelito.

Katatonia - The Great Cold Distance: esta mezcla tiene un fallo importante, y es que el altavoz central, generalmente utilizado para las voces e instrumentos solistas, no está aprovechado en absoluto, siendo en la práctica una mezcla 4.1. Aún así, es escuchar las armonías vocales de estribillos como el de My Twin y rendirse ante la superioridad sobre el estéreo.

No-Man - Schoolyard Ghosts: viniendo de Steven Wilson no hay mucho que decir. Perfecta, una maravilla de dinamismo y sutileza a la hora de repartir los sonidos alrededor del oyente.

Opeth - Ghost Reveries: una lástima lo de esta mezcla. Es básicamente un estéreo repartido de forma equitativa por todos los altavoces, sin dinamismo alguno. Mejor escucharlo en estéreo, que suena fantástico, porque el surround no merece la pena en este caso. El álbum se presta a ello, pero la mezcla no está a la altura.

Opeth - Still Life: bastante buena. Excelente uso del altavoz frontal, con la voz de Akerfeldt y sus solos de guitarra sonando absolutamente cristalinos, y buen efecto "muro de sonido" en los pasajes cañeros. Gran sonido de acústicas, cual si el propio Mikael estuviese tocando en tu habitación. Buen dinamismo en cuanto a efectos de producción y diversos juegos y armonías vocales.

Opeth - Watershed: mezcla muy similar a la de Still Life.

Porcupine Tree - Stupid Dream, Lightbulb Sun y Fear of a Blank Planet: como en el caso de No-Man, espectaculares. Nadie sabe explotar mejor las posibilidades de este formato que nuestro gafitas favorito.


A Night at the Opera: otra excelente muestra de las bondades
del surround


Queen - A Night at the Opera: exceptuando las de Steven Wilson, la mejor mezcla envolvente que he escuchado. Todos esos juegos vocales de Queen estaban pidiendo a gritos sonar de esta forma.

Steven Wilson - Insurgentes: sublime. Los muros de sonido en las partes más noise/industriales envuelven al oyente de manera inimaginable.

Symphony X - Paradise Lost: me gustaría infinitamente más tener un disco como V en surround, más sinfónico y rico en instrumentación que aquél. Pero no está nada mal, y los pasajes con teclados ambientales y arreglos corales adquieren una nueva dimensión, sonando realmente enormes.


Espero ir aumentando mi colección poco a poco. ¿Alguien más se anima a empezar?

8 comentarios:

  1. guau! A una se le cae la baba viendo como alguien disfruta así de la música. Aún recuerdo el día que pusiste en el basa que ibas a escuchar el watershed sentado en tu butaca y tal :p Cuando me lo pueda permitir -y esté en mi casa xD-, será indispensable una sala de esas. Actualmente disfruto más con unos buenos auriculares que con la minicadena, más que nada por no molestar los vecinos con growls quebranta-vigas y shrieks reventatabiques.

    ResponderEliminar
  2. Desde luego, mi colección no es tan amplia como la tuya, pero todo friki de la música debería hacerse tarde o temprano con un buen sistema para poder disfrutar de los 5.1.

    Y sí, Wilson es el DIOS del 5.1 xDDD.

    ResponderEliminar
  3. En vez de "no tan amplia" deberías decir "aún más pequeña" (siento la falta de tacto xDDD), porque 12 discos en 5.1 es una colección bastante modesta. Mis próximas adquisiciones serán seguramente "In Absentia" y "Deadwing" de PT (dicen que estos dos están aún más logrados que los que tengo) y la discografía de King Crimson, que en estos momentos está mezclando el propio Wilson también. ¿Cuáles tienes tú? Insurgentes por lo menos sí xD

    @maria: Watershed en butaca... y con luces apagadas y candelabro. Pero tú ponías una fregona a mano, así que no puedes acusarme de raro.

    ResponderEliminar
  4. Tienes toda la razón! xDDD. Tengo los mismos que tú, pero tendrías que quitar el de Queen, el de Symphony X, el de Dream Theater y el de No-Man y añadir el Deadwing :-P

    ResponderEliminar
  5. Yo me jacto de tener un buen equipo de sonido, que basicamente me compré para el cine (deco Harman-Kardon y altavoces Infinity, canela pura) y he de decir que es toda una experiencia escuchar un disco en 5.1

    Hace tiempo me dio por descargarme discos en DTS. Discos no oficiales, es decir, mezclas en DTS que hacen particulares a partir del Stereo. Esto que puede parecer cutre no lo es en absoluto, ya que te encuentra auténticas maravillas como el Dark Side of the Moon. Los relojes de Time o las monedas de Money son una auténtica pasada.

    ResponderEliminar
  6. @Joaquín: he leído sobre ese tipo de mezclas "no profesionales", pero nunca me ha dado por bajarlas precisamente por pensar que sería algo cutre. Tendré que dejar los prejuicios de lado y darles una oída. En particular recuerdo haber sentido curiosidad por la del disco que mencionas precisamente, pues creo que en el mercado sólo está, aparte de estéreo, en SACD, y mi equipo no reproduce ese formato.

    ResponderEliminar
  7. Bájalo y escúchalo, lo más que te puede pasar es que no te guste y malgastes un CD, pero creo que te va a gustar.

    ResponderEliminar
  8. Es usted un sibarita de los de verdad, si señor, qué calidad.
    Yo tenía un 2.1 acoplado a unos altavoces de minicadena que conseguí situar bien en el salón, y creaba un buen ambiente para escuchar música, pero al pintarlo lo quité todo y ya no lo volví a poner, era bastante incómodo porque también lo usan mis padres el salón, pero he de decir que lo poco que he oído n 5.1 ha sido una de las mejores experiencias musicales que puedes tener en tu propia casa xD

    ResponderEliminar