miércoles, 1 de abril de 2009

Candlemass: la magia del doom metal


En estos días verá la luz Death Magic Doom, la nueva entrega de unos Candlemass
que, paradójicamente, parecen encontrarse en mejor forma que nunca con 25 años a sus espaldas. Tras un inicio fulgurante a mediados de los 80 con dos álbumes, Epicus Doomicus Metallicus y Nightfall, considerados hoy en día piedras angulares del género, su carrera se fue diluyendo entre una serie de problemas internos que condujeron a la separación de la banda en 1993. Con formación variable, a finales de la década volvieron a la actividad para publicar un par de discos de corte más experimental que no terminaron de calar entre la mayoría de sus seguidores.

Finalmente saltó en 2005 la noticia de que se estaba gestando un nuevo álbum con la participación del vocalista clásico (que no original) de la banda: Messiah Marcolin. El disco, titulado simplemente con el nombre del grupo y presidido por una portada minimalista (nada que ver con los óleos que ilustraron algunos de sus trabajos en los 80) devolvió a estos suecos gran parte de la grandeza que les dio a conocer, con los característicos riffs monolíticos y las melodías épicas como elementos inequívocos.



Pero esta formación, la de los impecables caballeros que podemos ver sobre estas líneas, no duraría mucho por culpa del difícil y conflictivo carácter de Marcolin. Otro obstáculo para Candlemass cuando parecía que habían remontado el rumbo a su trayectoria. Sin embargo, desde la perspectiva, esto pudo ser un golpe de suerte. Sin negar los méritos de la operística e inconfundible voz de Marcolin, el sustituto que entraría en breve iba a dar el empujón definitivo que devolvería a Candlemass a sus días de gloria.



Robert Lowe. A título personal, indudablemente la mejor voz existente para este estilo de música. Procedente de los también grandiosos Solitude Aeturnus, no se me ocurre un mejor vehículo de expresión para los sentimientos lúgubres y desesperados que las composiciones de Leif Edling, el alma de Candlemass, requieren. Con él publicaron en 2007 un álbum de gran calidad titulado King of the Grey Islands, precedente de lo que nos encontraríamos más adelante, en el disco que nos ocupa ahora, Death Magic Doom.

Aunque el tema inicial If I Ever Die podría darnos la impresión equivocada de encontrarnos ante una banda de heavy metal al uso, los primeros segundos de Hammer of Doom, con un riff lentísimo y devastador, acentuado por el sonido rítmico de una campana, dejan claro que la leyenda del doom metal sueco ha vuelto de manera definitiva, y las virtudes mostradas en los dos trabajos anteriores de esta segunda juventud de Candlemass se encuentran aquí exaltadas y maximizadas. Quizá este disco se acabe convirtiendo en un clásico del doom metal tradicional, el de herencia directa de Black Sabbath, como en su día lo hicieron los dos primeros de estos mismos suecos más de veinte años atrás. El tiempo tendrá la última palabra.

4 comentarios:

  1. He leído muy buenas críticas acerca de este disco, a las cuales se suma la tuya, y si se acerca medianamente a la calidad del Epicus..., el Nightfall o el Ancient Rites va a ser un gran disco.

    Messiah Marcolin está loco, y si no, no hay más que verlo en este pedazo de vídeo xDDDD

    http://www.youtube.com/watch?v=-3uvf0cn0jo

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  2. De Candlemass no conozco nada: la última vez que hice amago de investigarlos fue hacer la promo de su último disco en TheMetalCircus, pero hay otro editor que antes muerto que dejar que otros toquen a su grupo del alma, así que nada, me quedé con las ganas xD.

    La verdad es que de rollo doom escucho muy poca cosa, lo que más Draconian.

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  3. @Joaquín: vaya un pirado xDDDD Ahora bien, me encanta ese tema, que líneas vocales más majestuosas.

    @ballenero: Draconian fueron uno de mis primeros contactos con el género, y están muy bien porque, aparte de tener calidad, son bastante light. Digamos que son doom edulcorado xD Candlemass tienen poco que ver, no hay influencias góticas ni death, es doom en su esencia primigenia.

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  4. Lo he escuchado por primera vez hace un par de días y qué decir... a primera escucha me ha parecido impresionante. Lowe se sale. Sin embargo, hay algo que no me termina de cuadrar. No sé, será cuestión de darle más escuchas.

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